miércoles, 3 de abril de 2013

Preso en la cárcel de tus besos...

José José nos has sorprendido décadas con su música, mi canción favorita es "Preso", y es que la letra trae reflexiones que no me dejan de persuadir.

No hablare de José José, simplemente al escuchar la canción, se me vinieron a la mente tantas cosas, ¿de que somos presos? del amor, del dinero, del poder, de la soberbia, de la galanura, de minimizar a los demás,  del egocentrismo, en fin, ¿de que somos presos?

Estos últimos meses he pensado mucho en mi vida, en como uno llega a creerse el dueño del mundo, siente el derecho que criticar a los demás, y cada uno vive su vida y sus sueños como le da la gana, creo que no podemos estar en dos bandos, es decir, quedando bien con todo el mundo y fingiendo que todo esta bien, somos presos de eso, de tratar de quedar bien con todos, de burlarnos de los sueños de otros, y así sentirnos bien de nuestras patéticas o pobres vidas, y eso sonó fuerte, porque la medida de la vida al igual que la realidad o la felicidad son relativas, pero mientras no estamos completos, mientras no cumplimos lo que nos habíamos propuesto o cuando nuestros sueños salieron al revés lo mas fácil es minimizar al otro y sentirnos mejor.

Es difícil decir que alguien se salva de lo anterior, todos en mayor o menor medida lo hemos hecho, pero hay seres humanos que viven de eso, de minimizar a los demás, en sus empleos, en la vida amorosa de los demás, en su posición social, en el dinero o el poder que tienen, en sus cargos profesionales, y lo cierto es que la vida es una ruleta que da vueltas, y no podemos ver de menos a nadie, porque años después "ese pobre idiota o ese pobre diablo" estará encima de nosotros, cuando uno entra en otra fase, donde el dinero se ve como medio de subsistencia y no sinónimo de poder o menosprecio al que no lo tiene, empieza la evolución de un ser humano, para mi, la humildad es una de las virtudes mas importantes.

Conozco gente maravillosa, que su sello es la humildad, tienen dinero, poder, apellido, y todo lo que los seres humanos vacíos desean, y ellos viven felices teniendo salud, su familia, el poder ayudar a los demás, sin tanta cosa, y yo me pregunto ¿hasta donde estamos presos en la soberbia, en añorar cosas materiales, añorar las vidas de otros, etc?.

La única vez que necesite dinero realmente es para poder salvar la vida de mi padre, ahí si quisiera haber sido millonaria y poderlo haber salvado, pero tiempo después me di cuenta que aun habiendo sido millonaria la vida es prestada, y si bien mi papi hubiera tenido una mejor calidad de vida, el final el resultado hubiese sido el mismo, el fallecimiento; por tanto, la muerte es para ricos y pobres, famosos y no famosos, y el dinero solo es un medio de subsistencia como dije antes, porque el corazón se llena de otras cosas, la primera y única es Dios, después viene la familia, el amor, estar satisfechos con lo que hacemos, entre otros. Mi papi se fue en paz con Dios, en el lugar donde empieza realmente la felicidad, donde lo material no vale y ese es un mejor triunfo, irse de este mundo sin deberle nada a nadie en todos los sentidos.

Así que este día, salgamos de esas cárceles que lo que hacen es producir envidia, odio, rencores, cuando el perdón es algo que debe  de practicarse todos los días  como ha dicho el Papa Francisco.

Hoy despresemonos y seamos felices!

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