La vida es como la música, una variación de situaciones, letras y vivencias que son narradas por quien las vive, las inventa o las cuenta. Yo crecí entre música, libros, buenos valores y justicia, por eso, no creo en otras cosas que no sean esas.
Ahora fui a desayunar con mi familia, es decir, mis dos hermanos, mi mami, mi esposo y yo, y en la mesa quedo un puesto vacío, el de mi papi, y yo les comente como me hubiera gustado llevarlo al lugar donde habíamos desayunado, yo sabia que aunque no lo dijéramos en ese momento, a todos nos duele su ausencia al modo de cada quien; es triste sentir ese vacío, faltan sus consejos, su olor, su esencia, pero aunque duela uno aprende a vivir con esa sensación de añoranza.
Yo he llegado a muchas conclusiones, sobre la ausencia de quien en vida fue y sigue siendo mi mejor amigo, mi cómplice, mi colega, mi mentor, en fin, MI PAPI; la primera es que, mas allá de las cosas materiales que nos puede dejar alguien, la mejor herencia es dejar un apellido limpio y respetado, porque de ahí parte uno, yo soy la mujer mas orgullosa de mi apellido, de mis raíces, y aunque él ya no este presente, su legado me ha abierto las puertas a una vida que sin él no podría llevar, claro depende de mi el poder seguir con ello, pero hay tantas personas que lo recuerdan como lo que fue, un hombre justo, un hombre apasionado de la vida, un hombre enamorado de la música, en fin, no puedo decir mas de él, porque se me irían palabras y palabras de amor a quien me en este instante me mira desde el cielo con una sonrisa ¿Cómo lo sé? porque lo siento todo el tiempo.
Para mi ya no hay tristeza, hay nostalgia, pero esa nostalgia me mantiene viva, llena de vida, porque se que pronto estaremos juntos, y le voy poder contar toda mi vida, con todo el tiempo del mundo, así que estamos bien, siempre digo, esto no fue un adiós sino un hasta pronto. Hubiera dado mi vida por tenerlo un tiempo mas, por poderlo abrazar, reírnos, escuchar música, tomarnos un vinito, que se yo, lo solíamos hacer, pero cuando entendí que el ha trascendido mas allá de la vida, entendí que logramos nuestra meta, estar juntos siempre, en las buenas y en las malas, como un equipo, como un todo, y para mi así es, lo siento, lo vivo, lo huelo.
Doctor, gracias por estar, gracias por haber vivido conmigo esos maravillosos veintiséis años, siempre estaremos juntos, porque nuestro amor no tiene limites, nuestro cariño traspasa universos, traspasa las estrellas....
Te amo papito!
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